Hoy poníamos rumbo a la V Prueba de Velocidad en Tierra San Antonio – Tías, organizada por la Escudería Lanzarote. Todo listo, todo preparado… pero ya sabes: cuando el cielo manda, toca frenar.
Justo al salir, nos tocó ceder el paso al avión que traía al Papa en su llegada a Gran Canaria. Un momento curioso, inesperado y de esos que te recuerdan que, por muy rápido que vayamos, siempre hay algo más grande ahí arriba.
